Viva la gente que hace lo que le da la gana

Barbara Beskindvia Business Insider


Y vivan las empresas que apoyan a esta gente.

La señora de la foto se llama Barbara, tiene 91 años y es diseñadora en Silicon Valley. Ha tardado más de 80 años en llegar adonde siempre había querido (prefiero que me maten a utilizar la expresión “cumplir su sueño”) y ahora dice estar viviendo uno de los capítulos más felices de su vida. Trabaja para IDEO, rodeada de cracks que podrían ser sus nietos. Porque niñatillos con hoodies ya tenían muchos y era necesario que alguien aportara un poquito de perspectiva real de la vida.  Su historia lo está petando en internet, la podéis leer aquí o escuchar aquí.

Lo que me gusta de ella es que con los años no se ha resignado a hacer calceta y tomarse la tensión tres veces al día (que igual también lo hace la mujer, no lo sé). Eso es lo que se esperaría de ella, que amortizara su seguro médico (o tirara de seguridad social si en EEUU hubiera) y viviera sin dar mucho ruido hasta que llegara su día, perdiendo casi al mismo ritmo la vista y las ganas de vivir. Por el contrario, ella tiene una enfermedad degenerativa en los ojos y ha inventado unas gafas que le ayudan a reconocer a la gente. Sus amigos tienen miedo a caerse y romperse algún hueso y ella ha patentado varias soluciones que cuentan con bolsas de aire que se hinchan antes de llegar al suelo (ahí se le ve olfato comercial a la abuelilla…).

embrace change spoon

via For Such a Time Designs

Y encima compartimos lema: “Embrace change”. Ella añade “and design for it”, pero creo que el resto de los mortales sólo con la primera parte ya tenemos trabajo para rato.

Yo lo único que digo es que si no nos gusta lo que hacemos, tenemos que mover el culo para cambiarlo porque nunca es tarde para hacerlo. Hasta que realmente sea demasiado tarde (y todo el mundo sabe que no hay muchas opciones dentro de una caja de pino). Y ahora os dejo, que tengo que escribir covering letters.

B.

 

P.D.: ¿Lo habéis notado? ¡Nueva categoría! Porque no soy tan ilusa como para pensar que os iba a retener mucho tiempo por aquí a base de contar mis batallitas…